Facebook y Twitter podrían ayudar a prevenir enfermedades infecciosas

 

Twitter oficial Universidad de Kansas

La posible eficacia de las redes sociales  para detener una infección es objeto del estudio realizado por un equipo de investigadores de la Universidad de Kansas , que pretende determinar si un mensaje posteado en Twitter o Facebook en el momento oportuno por una autoridad pública o una fuente con credibilidad puede ser tan eficaz como vacunarse contra la gripe, lavarse las manos o estornudar en los codos.

“Las enfermedades infecciosas son un problema grave e históricamente han sido una de las principales causas de muerte”, señala Faryad Sahneh, candidato doctoral en  ingeniería eléctrica en la Universidad  Kansas State. Sahnedh está estudiando  el modelo de  propagación de las epidemias, en un esfuerzo para reducirlas, señala el estudio.

“Durante las últimas décadas se ha producido un gran avance en la medicación y vacunación, que ha ayudado a salvar las vidas de muchas personas. Pero ahora también se ha producido una revolución en la tecnología de comunicación e información que creemos que podría ser utilizada para desarrollar una sociedad de prevención incluso más robusta frente a las enfermedades infecciosas”.

Sahneh está trabajando en el proyecto con Caterina Scoglio, profesor asociado de ingeniería eléctrica e informática y experto en modelado de redes complejas  de la Universidad Estatal de Kansas; Brase Gary, profesor asociado de psicología que estudia cómo las personas toman decisiones, y Walter Schumm, profesor de estudios sobre la familia y servicios humanos que estudia la dinámica familiar.

También colaboran Daniel J. Kruger, un científico de salud pública en la Universidad de Michigan Escuela de Salud Pública; Fahmida N. Chowdhury, experto en teoría de sistemas dinámicos y control de la Fundación Nacional de Ciencias, y Michael L. Parchman, director del centro MacColl  de Innovación para la Atención de la Salud.

imagen fcsites.com

Encuestas a los universitarios sobre el uso de redes sociales

Según Scoglio, contar con colaboradores de la investigación de una amplia gama de disciplinas pertinentes ayuda al equipo a desarrollar modelos más detallados y precisos que explican el comportamiento humano real.

Brase, por ejemplo, está recogiendo datos preguntando a estudiantes universitarios  sobre cómo usan las redes sociales y  qué medidas preventivas se utilizan contra las enfermedades.

Los resultados indican que la mayoría de los participantes se informan principalmente de Facebook y otras redes sociales. Por otra parte, la mayoría de los participantes dijeron que estarían dispuestos a aumentar las conductas preventivas como lavarse más las manos, tomar vitaminas o vacunarse contra la gripe si se le pide que lo hagan.

“Sin embargo, también hemos visto que la restricción del contacto con la familia y los amigos es algo que la gente no está dispuesta a hacer”, señala Brase . “Si se piensa acerca de cómo las enfermedades se propagan, una de las mejores cosas que se puede hacer es no interactuar con otras personas. Pero hemos visto que esto es una cosa que la gente no está dispuesta a hacer”.

Usar las redes sociales para informar de una infección a los grupos de riesgo

Además de la recopilación de información sobre el comportamiento humano, el equipo está identificando los distintos grupos a los que sería necesario llegar a través de las redes sociales.

Un grupo importante son las personas, como maestros o funcionarios públicos que interactúan regularmente con un gran número de gente, dijo Scoglio. Si se exponen a una enfermedad, estos individuos pueden infectar potencialmente a todas las personas con las que interactúan durante  todo el día. Llegar a ese grupo, sin embargo, podría ayudar a suprimir la propagación de la enfermedad.

“Si 30 personas de ese grupo se vacunan contra la gripe, tendrán menos probabilidad de contraer la enfermedad”, señala Sahneh. “Pero, al ser vacunados, también se benefician todos los que entran en contacto con esas 30 personas porque ahora hay una posibilidad reducida de que transmitan la gripe. Así que llegar a ese grupo es muy importante”.

Los investigadores también están estudiando que persona es la más eficaz o influyente para viralizar esta información a través de las redes sociales.

“Una de las cosas que estamos discutiendo es si no sería mejor recibir los consejos y sugerencias de alguien que la gente conozca y confíe en lo personal, como un amigo o el presidente de la universidad, o de alguien como los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, que es una autoridad sobre el tema pero no tiene conexión personal con la mayoría de las personas “, dijo Scoglio.

“Puede ser  que nuestro mejor  amigo se más influyente que un funcionario de salud pública”.

El primer estudio de este equipo, “Sobre la existencia de un umbral de las respuestas conductuales preventivas para contener la propagación de una epidemia”, fue publicado recientemente en la revista  Scientific Reports. Sahneh fue el autor principal. El estudio señala que si los individuos adoptan rápidamente el comportamiento preventivo apropiado, una infección en crecimiento puede ser contenida.

Sahneh presentará en diciembre nuevos resultados a la comunidad científica sobre la red de difusión óptima de la información de salud en la 51  Conferencia IEEE sobre Decisión y Control. Los resultados sugieren que no sólo vacunar a los individuos críticos, sino también facilitar la circulación de información de salud a estas personas y que éstas la distribuyan sería de gran ayuda para la supresión de las enfermedades infecciosas.

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