Meier propone código de conducta crowdwsourcing humanitario

Print

Una organización que pone en marcha un proyecto digital crowdsourcing debe proporcionar directrices voluntarias claras sobre cómo participar en él para que los voluntarios sean capaces de contribuir de manera significativa. “Actualmente no hay ningún código unificado de conducta para los esfuerzos de crowdsourcing digitales en el contexto del desarrollo, espacio humanitario o de los derechos humanos”, señala Patrick Meier en su blog iRevolution. El experto tecnologías de la información propone la implantación de una serie de principios como una forma de catalizar una conversación sobre estos temas y para mejorar y ampliar este código de conducta.

Meier sugiere propone también poner a prueba la plataforma de crowdsourcing antes de cualquier proyecto o piloto “para asegurar que el sistema no se bloqueará debido a los errores evidentes”. Todo ello forma parte de un proyecto inicial elaborado por Kate Chapman, Brooke Simons y Patrick Meier en un foro abierto, editable en Google Doc.

Revelar el propósito del proyecto

Nombrar “exactamente qué entidades van a utilizar y  acceder a los datos resultantes, para qué, en qué período de tiempo y lo cuál será el probable impacto esperado del proyecto.”

Revelar si las contribuciones voluntarias al proyecto serán o podrán ser utilizadas para formación en sucesivos procesos de aprendizaje; no  pedir a los voluntarios llevar a cabo cualquier tarea ilegal y explicar los riesgos (directos e indirectos) que pueden venir con la participación de voluntarios en un proyecto determinado son otras propuestas de Meier.

Evaluar los riesgos y producir estrategias para mitigarlos

Para poder reducir y mitigar los riesgos es necesario comunicar claramente si los resultados de las tareas de los voluntarios serán o pueden ser vendidos, señala Meier. Limitar el nivel de duplicación necesario (para la garantía de calidad de los datos) a un número razonable basado en la investigación y la experiencia previa es otra medida que pretende no malgastar el tiempo de los voluntarios ni asignarles tareas irrelevantes. “Cuando todas las tareas se han realizado, informar a los voluntarios en consecuencia.”

crowdsourcingMostrar los resultados

“Sé totalmente transparente sobre los resultados del proyecto, incluso si los resultados son pobres o inutilizables”, sugiere Meier.

Meier propone poner en marcha un proyecto de crowdsourcing a gran escala sólo si no existe la posibilidad de analizar los resultados y entregarlos en un plazo que proporciona un valor añadido a los datos de los usuarios finales.

Obligaciones de un proyecto crowdsourcing

Una organización que pone en marcha un proyecto digital debe compartir la mayor cantidad de los datos resultantes con los voluntarios que han participado en él sin violar la privacidad de datos o el principio de no hacer daño.

Otro principio sería habilitar a los voluntarios para que sus tareas contribuyan a la investigación de procesos de aprendizaje posteriores.

Evaluar cuántos voluntarios digitales es probable que sean necesarios para un proyecto y reclutar adecuadamente es otra cuestión a tener en cuenta. “El uso de voluntarios adicionales simplemente porque están disponibles, no es apropiado.” Si hay voluntarios cuya aportación  no es necesaria Meier propone darles opciones para reorientar sus esfuerzos.

“Explicar que la misma tarea crowdsourcing (microtask) puede ser asignada a  varios voluntarios digitales para fines de control de datos tranquiliza a los voluntarios que inicialmente carecen de confianza al contribuir a un proyecto”, indica Meier.

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 0.0/5 (0 votes cast)
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 0 (from 0 votes)