Pandemias, Universidad de Warwick desarrolla modelo matemático para luchar contra ellas.

Los matemáticos de la Universidad de Warnick, Reino Unido, han desarrollado una potente herramienta para cuantificar la propagación y el contagio de virus como la pandemia de H1N1, la cepa de la gripe, una herramienta que ya se puede utilizar para ayudar al sistema de salud a planificar la respuesta a futuras pandemias.

El modelo creado por los investigadores de Warnick puede dar una respuesta instantánea en tiempo real de la propagación del virus en cualquier etapa del brote, simplemente mediante la ejecución de un modelo en un ordenador.

Esto complementa a la recogida de muestras en sangre, una herramienta muy útil empleada para dar una imagen real de la infección en la población general a gran escala, pero es un método lento y costoso.

Planificar la emergencia de forma rápida y barata

Las autoridades de salud pública necesitan tener una idea clara de la enfermedad entre la población para que puedan tomar medidas preventivas tales como la distribución de antibióticos o cerrar las escuelas, si es necesario, según ha señalado el doctor Thomas House, del instituto  de Matemáticas de la Universidad de Warwick, al diario digital Homeland Security News Wire.

“Es evidente que la toma de muestras de sangre a gran escala desempeña un papel importante frente a un nuevo brote de virus, pero nuestro método ofrece otra arma extremadamente rápida y barata que lo implementa y cuantas más herramientas  tengamos en el arsenal para combatir la propagación de la gripe pandémica, mejor “, añade House.

“Estamos seguros de que ahora podemos utilizar este modelo para vigilar a futuras pandemias según se vayan desarrollando”.

El 90 % de los datos del brote N1H1 de 2009, perdidos

El estudio se basa en datos recogidos durante el verano de 2009 a partir de un punto de acceso de virus, el centro de la ciudad de Birminghan, en el Reino Unido. Estos casos iniciales se vieron involucradas 424 hogares y las 1.612 personas con las que contactaron.

(Fte: pulico.es)

Durante el brote de 2009, la verdadera extensión de H1N1 era difícil de detectar ya que en algunas personas causa síntomas graves, incluso la muerte, mientras que en otros era tan leve que no se dieron cuenta que tenían el virus, según el comunicado de la Universidad de Warwick.

Cuando el H1N1 golpeó hace tres años, la principal fuente de información en el Reino Unido fueron las pruebas de laboratorio de hisopos nasales y de la garganta tomadas de personas que acudieron al médico con síntomas del virus.

El seguimiento del virus a través de este método por sí solo, sin embargo, se ha demostrado que subestima el número real de casos porque las personas que tenían síntomas leves no habrían ido al médico y estos datos se han perdido.

Esta subestimación ha sido confirmada por estudios posteriores de muestras de sangre de la población en general tomada en el momento del brote, el cual mostró que alrededor del 90 por ciento de los casos se perdieron.

Datos estadísticos bajo el microscopio

Los investigadores de la Universidad de Warwick han creado su modelo al poner los datos estadísticos en el microscopio.

Mirando específicamente en hogares en los que uno de los miembros había sido identificados con el H1N1 virus, el modelo analizó datos sobre cuántas personas vivían en el hogar, el número de individuos sintomáticos, el número de personas que los que se tomaron muestras y el número de casos confirmados por laboratorio dentro de ese hogar.

Mediante el uso de estos datos estratificados, el equipo estimó las tasas de infección dentro de una casa directamente. Estas tasas fueron mayores de lo que se pensaba a partir de modelos que dependen exclusivamente de casos confirmados por laboratorio.

El comunicado señala que los investigadores también encontraron un gran número de personas que probablemente eran casos reales, incluso si no habían dado positivo, por ejemplo, porque se habían recuperado antes de tomar la muestra con el hisopo.

También encontraron que las probabilidades de transmisión entre dos personas disminuye cuando mayor es el domicilio en el que conviven.

(Fte: meiga.info)

Modelo extrapolable a cualquier pandemia

Estos resultados se refieren específicamente a la H1N1 brote, pero el modelo tras ellos podría aplicarse en cualquier futura pandemia.

El doctor House indica que el punto de partida de la investigación fue una inusual “firma” del virus  por su modo de propagarse, lo que sirvió como punto de partida para desarrollar el modelo. “El hecho de que había una curva en forma de U en las tasas dentro de los hogares nos dio una pista de que había un patrón matemático que podríamos aprovechar”

“Muchas familias tenían un patrón en el que o bien un solo individuo caía enfermo o la mayoría de las personas se enfermaron, pero menos hogares tenían un patrón en el que sólo algunos  miembros enfermaron. Este dato fue la clave para desarrollar el modelo”, explica.

El modelo puede aplicarse también a cualquier enfermedad de trasmisión directa, como la varicela, patologías trastornos gratroinstentinales o la gripe común.

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