TPV

TPV: el reemplazo perfecto de las cajas registradoras

Anteriormente, la gestión de las operaciones de venta de un negocio se limitaba al uso de las cajas registradoras, elementos que hoy son reemplazados por modernos terminales TPV debido a la gran cantidad de ventajas que estos suponen.

¿Por qué reemplazar las cajas registradoras por un Terminal Punto de Venta? 

El avance de la tecnología ha traído consigo otras opciones, para reemplazar el uso de las cajas registradoras como alternativa ideal al momento de manejar un negocio, entre ellas el TPV. 

En el pasado, la adquisición de un terminal de venta representaba un gasto que no todos los propietarios de negocios podían darse el lujo de pagar, actualmente, además de ser más accesibles, es posible incluso comprar un TPV de segunda mano.

Las razones por las que las viejas y anticuadas cajas registradoras comenzaron a ser reemplazadas por modernos terminales  se resumen en:  

Simplificación del proceso de contabilidad 

A diferencia de las hoy obsoletas cajas registradoras, los TVP basan su funcionamiento en software especiales que eliminan la necesidad de recurrir a decenas de recibos para llevar los registros contables, facilitando las labores financieras ya que la mayoría de los modelos incluyen un sistema de gestión de inventario.   

Del mismo modo, permiten conocer información puntual al brindar acceso a transacciones pasadas sin mayor dificulta, tarea que demandaba tiempo y esfuerzo con el uso de una caja registradora. 

Automatización de las órdenes de compra

Adicional a ser más cómodos e intuitivos que una caja registradora, los TVP permiten la creación de órdenes de compra, garantizando jamás quedarse sin  los productos de mayor demanda, olvidándose del proceso de pedido al automatizar el proceso.     

Lo intuitivo y cómodos que resultan, disminuye considerablemente el tiempo a invertir en cada fase del proceso de venta, haciendo que las cajas registradoras queden obsoletas frente a la ventaja de un servicio más rápido y completo, pues abarcan desde la autorización de la tarjeta de crédito hasta en la impresión del ticket de compra, los cuales además ofrecen mayor información en comparación con los emitidos por una registradora.   

Minimiza errores 

Pese a que las mejores cajas registradoras permiten visualizar el inventario en tiempo real, el equipo TPV no solo ofrece la opción, sino que sus softwares eliminan la necesidad de llevar a cabo inventarios manuales, lo que reduce las probabilidades de cometer errores que arriesguen la operación de venta

La inclusión de sistemas automatizados, garantiza la precisión al momento de introducir la información, alertando ante posibles equivocaciones indistintamente que se trate de un número o letra tecleado de forma incorrecta. 

Mínimos gastos de mantenimiento 

Otra razón para considerar el reemplazo de una caja registradora por un terminal TPV radica en que demanda menos inversión de mantenimiento o reparación, a lo que se le suma la disponibilidad de más servicios técnicos a precios más bajos debido a lo inusual que se ha vuelto el uso de registradoras.  

¿Conviene comprar un TPV de segunda mano?

Uno de los limitantes a la hora de comprar productos de segunda mano es la falta de garantía; afortunadamente, esto no sucede con los terminales TPV ya que muchas tiendas especializadas ponen a disposición equipos reacondicionados que cumplen los mismos estándares de calidad y seguridad que los nuevos. 

Hasta 50% más baratos  

La compra de un TPV de segunda mano reviste un ahorro de hasta el 50% si se compara con lo que se tendría que invertir en uno nuevo, esto obedece a que generalmente, se utilizan hardware de empresas que los tenían en alquiler y que al culminar el contrato, los reemplazan por equipos modernos.     

Asimismo, estos terminales suelen traer instalados programas de gestión cuyos costes de licencias ya están pagos por tratarse de códigos fuente abiertos, o lo que es igual licencia de libre distribución que elimina el pago de suscripciones para la recepción de soporte o mantenimiento. 

Garantía de hasta 3 años

La garantía no es motivo de preocupación al comprar un TPV de segunda mano, siempre que se adquiera en tiendas especializadas que otorguen incluso factura de compra.